sábado, 1 de abril de 2017

No pasa el tiempo por San Julián



No pasa el tiempo por San Julián. Hay un momento en el barrio por el que no pasa el tiempo. Y no pasa, vecino, no pasa. El barrio es más grande, más alegre, más luminoso, más bonito...más barrio. 

En ese momento, al barrio llega alguno que otro que recuerda la lechería de la plaza, el que compraba en Jerónimo, el que iba a la droguería de Enrique a por esa botella de lejía de la que se había olvidado nuestra madre cuando venía de comprar frutas a Maruchi,  el que no faltaba en Casa Santos para tomarse ese vasito de vino, o el que se cortaba el pelo en lo que ahora es capilla que mezcla barrio y hermandad.

Llegan aquellos que hicieron su primera comunión en la iglesia, los que recuerdan ver la cofradía desde esos balcones de hierro con fachadas desconchadas por la humedad y el tiempo y lleno de vecinos de puerta en puerta. De esos de los de hablar a diario. Llegan niños del Padre Manjón, de San Cayetano, del Sor Ángela, de los que pasaban mañanas de verano en Doña Petra, de los que compraban chucherías en Rosa... Niños  que fueron y de los que nunca faltan allí donde está la Cruz del Guía del barrio. De nuestro barrio.

Llegan los que aún estamos. Con nuestras mejores galas, con la gente a la que queremos, presumidos y presumiendo, paseando con la tranquilidad que te deja la emoción y compartiendo sonrisas con quienes nos cruzamos y vivimos el día a día de nuestras vidas. Doblamos esas esquinas y andamos por esas calles como si no quisiéramos que se estropeara nada en ellas. Está el barrio precioso. Tiene otra luz. Y otro color. Estás pensando con el corazón y tú lo sabes. Tú lo sabes, Vecina.

Ese momento es mágico y se llama Domingo de Ramos. Quedan pocos días para que vuelva radiante. Cuando llegue, vívelo vecino. Procura que cada segundo te parezca una hora y cada imagen una película. Acércate a la plaza, mira la Cruz, mira la torre de la iglesia, las casas... Párate y piensa. Todo cambia si, pero no pasa el tiempo por San Julián. Están Ellos allí. 






jueves, 30 de marzo de 2017

La Hiniesta y su barrio hace 90 años.

No pasa el tiempo por San Julián



Hace 90 años. Es la Semana Santa de 1927, es Domingo de Ramos. Dos años antes Manuel López Farfán había compuesto la excepcional marcha "Estrella Sublime" y al año siguiente los nazarenos del Cristo estrenarían túnicas de raso azul.  

En 1927 eran tiempos de estrenos para la hermandad con ese irremediable coste económico que implica pero bañado de ilusión. El palio había quedado muy deteriorado tras un gran aguacero el año anterior. Fueron 160 nazarenos los que acompañaron a las Sagradas Imágenes. Las fotografías, pertenecientes al Archivo Serrano, muestran un barrio son su hermandad, y una hermandad con su cofradía.


Paso del Stmo. Cristo de la Buena Muerte con respiraderos estrenados en 1921

En la primera imagen que encabeza el post vemos procesionar la antigua talla del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, obra de Felipe de Ribas, en su antiguo paso pasando por la ya desaparecida puerta gótica lateral que termina en la calle Duque Cornejo. El paso enfila la calle Moravia en dirección al Pasaje Mallol. para seguir buscando la carrera oficial por Santa Paula, Plaza de San Marcos, Castellar, Churruca, Plaza de los Maldonados, Montesión, Feria, Correduría, Alameda, Trajano, Duque. El Cristo iba acompañado de una capilla musical que había sustituido a la tradicional banda de Cornetas y Tambores con el fin de ahorrar para acometer los nuevos estrenos del paso de palio.


Paso de María Santísima de la Hiniesta enfilando la actual calle Moravia

En el mismo lugar del barrio aparece el palio de María Santísima de la Hiniesta. El palio de cajón que tenía desde 1905 fue sustituido por éste que vemos realizado por el vecino Juan Manuel Rodríguez Ojeda. También estrenaba candelería, peana y jarras. Ese Domingo de Ramos fue bastante accidentado a causa de las malas condiciones meteorológicas que se dieron durante toda la jornada. La Virgen que procesiona fue aquella representación de la hermosura, de autor desconocido, que desapareció tras el salvaje incendio de San Julián hace 85 años..

Hace 90 años. La Hiniesta y San Julián, San Julián y la Hiniesta. Siempre juntos. Un binomio que siempre debe mantenerse.


No pudo ser más bella

jueves, 16 de marzo de 2017

La calle Morera


Tramo final de la calle Morera colindante con la calle Macarena y la muralla de fondo.

La calle Morera. Comienza desde una esquina de Macasta (con tramo recto) y acaba, haciendo curva, allá donde empieza la calle Macarena. Calle conformada por viviendas de dos a cuatro plantas es límite de los bloques de piso conocidos como "Puerta de Córdoba" así como los del "Núcleo Residencial Hidalgo".

Las primeras primeras referencias de la calle proceden del siglo XVIII cuando por entonces se le llamaba Moral. El nombre actual lo recibe desde 1767 pero no se conoce a ciencia cierta la razón de dicha denominación aunque parece proceder (personalmente creo que por razones obvias) por la existencia en dicha zona de una arbolada de moreras o quizá de un huerto. Se tienen pocas imágenes e información sobre ella lo que es achacado por algunos autores debido a la proximidad de las murallas de la Macarena. La primera reforma (con adoquinado) procede de 1919 y poco a poco se han ido haciendo restauraciones en la calzada actualmente configurada con base en alquitrán.

Entre los comercios de la zona aparecen los de la cariñosa frutería de Tatiana y Eloy. La tienda de "Pouporrui Farraela" o la academia de baile y de guitarra de Paco Padilla.


Tramo que finaliza en la esquina con la calle Macasta. A la derecha los pisos de "Puerta de Córdoba", a la izquierda los conocidos como "Hidalgo"




Aquí podemos ver como curiosidad el cartel de venta de los pisos correspondientes al Núcleo Residencial Hidalgo en la misma calle a finales de mayo de 1975. La publicidad indicada lo siguiente: "Pisos esfilo sevillano. 3- 4 dormitorios. 120 m. de superficie. Baño y aseo. Terraza lavadero. Situación: Calle MORERA (San Julián) Jardines propios y parque infantil. Ascensores. Azotea visitable. 2 Cantidades anticipadas, garantizadas por el Banco Bilbao-"





Y ya que estamos en Cuaresma, disfrutemos de esta curiosa fotografía. Parece ser que fue realizada por David Barcaiztegui el 19 de marzo de 1967, Domingo de Ramos. La Virgen de la Hiniesta va en su paso de palio por la Puerta de Córdoba a la altura de donde ahora está el supermercado Día buscando la calle Fray Diego de Cádiz. Como podemos ver, las obras de los edificios de ese flanco de la calle correspondientes al anteriormente mencionado "Puerta de Córdoba" aún no habían terminado.

En el centro de la imagen una señora sentada en una silla de madera disfruta del paso de la Virgen, mientras otra vecina de la calle Morera, nuestra querida María, marchaba contenta con sus inconfundibles calcetines. Historia pura de la gente de un barrio en su día más grande.

lunes, 2 de mayo de 2016

Calle Madre Dolóres Márquez: una calle "reciente".

Azulejo que da nombre a la calle, muy deteriorado por cierto.

Esta es una de las calles del barrio con más cambios en su denominación y quizá la de rotulación más reciente. Anteriormente formó parte de la calle Real de San Julián que empezaba en la calle Moravia y acababa en la entonces llamada Plaza de San Hermenegildo. Hacia 1845 pasó a quedar integrada dentro de la calle Muro de Córdoba y en 1945 aparece  rotulada como calle Capuchinos. Realmente la conocemos con ese nombre desde 1987.

El nombre se le ha dado en honor a la religiosa sevillana Dolores Márquez Romero de Onoro (1817-1904) quien fundara en 1859 junto con el Padre García Tejero la Congregación Filipenses de Hijas de María Dolorosa en 1865 y que actualmente ocupan el Convento de Santa Isabel e igualmente se encuentran directamente involucradas en el Colegio Santa Isabel de la calle Hiniesta.

La calle no existió hasta que no se produjo el derribo de parte de la murallas, hacia 1962 había un gran solar en la zona que actualmente ocupan los pisos llamados "militares" que englobaba a la desaparecida calle Naranjo por la acera de los números pares.



En esa parte de los números pares que podemos ver hoy y en la que actualmente existen locales tan emblemáticos y tan inmiscuidos en el barrio como los bares de copas "Hechizo" y el karaoke "Mikro", el más reciente "Centro Médico Hiniesta", el salón de celebraciones del bar G. Hijón, la óptica Delgado o el lateral de la farmacia J. Villalobos. En su parte "impar" recoge parte de los pisos del edificio Puerta de Córdoba cuyos bajos está ocupado por un centro de la Seguridad Social que, hace años, incluía un centro de diálisis. Una calle reciente que sirve de salida del barrio a la Ronda.








viernes, 22 de abril de 2016

Cervantes y San Julián



Tal día como hoy de hace 400 años murió Don Miguel de Cervantes Saavedra, autor de El  Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, las Novelas Ejemplares o La Galatea entre otros. En San Julián tenemos aún un retablo cerámico que recuerda alguna de sus obras y no es menester dejar pasar dicha efeméride sin recordarlo.

En la Plaza de Santa Paula, junto al número 26, aparece este retablo cerámico que hace referencia a la casa que imaginó el príncipe de los ingenios españoles para algunos de los personajes de La Española Inglesa, una de las Novelas Ejemplares que escribió.



Precísamente cerca de dicha plaza, vivió uno de los buenos escritores que han salido de San Julián y mejor persona, Rafael Mérida Juan, amigo entrañable que aún tenemos la suerte de ver por este, siempre, su barrio y al que le dedicamos este post.

(Foto: Fototeca de la Universidad de Sevilla)
Como ya recordamos en esta entrada, hubo también otro azulejo en la Puerta de Córdoba que fue colocado en 1916 y que desapareció con las modificaciones posteriores en el edificio que conocemos actualmente. Puede observarse en esta antigua fotografía junto a la entrada. Se desconoce el texto que contenía el retablo aunque se sabe que estaba dedicado a Miguel de Cervantes.


miércoles, 6 de abril de 2016

8 de abril de 1932: El Incendio de la Iglesia de San Julián



El viernes, 8 de abril de 1932 la iglesia de San Julián fue incendiada intencionadamente. En recuerdo de ese triste suceso y con objeto de recordarlo para que no vuelva a repetirse, reproducimos aquí un vídeo realizado en 2012 por el programa "Semana Santa en Sevilla" y que por entonces se emitía en Sevilla TV. 

En él aparece nuestro colaborador, y mejor persona, Emilio Balbuena, historiador e investigador del vandálico acto. Emilio escribió también un extenso artículo fruto de sus investigaciones sobre el incendio de San Julián que se publicó en el número 578 del Boletín de las Cofradías en abril de 2007 y que podemos obtener aquí.

Ese día el odio y la maldad solo dejaron sostenidos muros y pilares. El resto fue destruido, incluídas las excepcionales Imágenes Titulares de la Hermandad de la Hiniesta. Pero esos dos grandes defectos no pudieron acabar con la capacidad de sobreponerse que caracterizó a los vecinos y cofrades del barrio de San Julián y, mucho menos, al amor y cariño de todos hacia nuestra querida hermandad de la Hiniesta. Ojalá no vuelva a repetirse nunca más.


domingo, 3 de abril de 2016

Calle Moravia, tan cerca y tan lejos



La calle Moravia o la "Plaza de las Moravias". ¿Cómo llamas a esta parte del barrio? A mediados del siglo XVIII se le conocía como plazuela del Campanario haciendo referencia a las campanas de la iglesia de San Julián. En 1845 pasó a llamarse como la plaza "San Julián" y así perduró unos años hasta que en 1869 se le dió el nombre de Moravia en honor al pintor y arquitecto Andrés de Moravia.




La calle está dividida en dos partes bien diferenciadas. Una zona cuadrangular "la plaza" en sí y un tramo recto que conduce a la antigua puerta de la iglesia. Hasta que se abrió el Pasaje Mallol, la "plaza" estaba cerrada. Actualmente la parte de calle usada para el tráfico divida a la "plaza" en dos triángulos, uno ocupado por una zona infantil y otra que es la que ocupa la frutería de Pepe o el bar Bartolina. Precísamente en esta última parte, entre los números 2 y 4 hay un pequeño pasaje o barreduela que antiguamente comunicaba con la calle Sollo. En toda la plaza observamos pisos de tres plantas en un lado ya restaurados por completo y los de la fachada blanca (de cuatro plantas) que son los de más reciente construcción. 




Muchos vecinos aún recordamos la vía transversal que la cruzaba mientras en la zona donde está hoy el parque infantil el albero nos servía a los niños del barrio para jugar "a las bolas" y a bailar el trompo. La calle Moravia, una calle que forma parte del corazón del barrio.